El Organillero y el Chinchinero.
Amigas y amigos: En este blog musical instrumental, daremos a conocer los orígenes de dos instrumentos musicales orquestados tan tradicionales en Chile, me refiero al Organillero y el Chinchinero, y lo vamos a ver el origen de cada uno de ellos.
El organillero es un trabajador, componente del paisaje semi nostálgico de la cultura y sociedad como lo es, por ejemplo, la mexicana y Chilena.
Muchas veces vestido con uniforme de tono beige y cargando el pesado cuboide sobre un monopié, suele caminar hasta encontrar el lugar donde se establece temporalmente para dar vuelta al manubrio, y así hacer sonar el instrumento musical, el organillo, el cilindro.
Este es un oficio que ha brindado música a los transeúntes, peatones de las ciudades durante el siglo pasado y durante los años de este último.
En el pasado, llegó a ser acompañado por un mono; comúnmente era un mono araña, y se le llegó a vestir con un chaleco. A parte de ser mascota, sus aportaciones eran la de aumentar el entretenimiento y el de recibir las monedas dentro de un tazoncito o gorro, y así no interrumpir la música. En algunos lugares el animal que acompaña es un loro.
En tanto, el Chinchinero, personaje popular chileno que lleva en su espalda un bombo que golpea con unas varas que simulan ser baquetas de batería, además de dos platillos sobre el bombo, que suenan gracias a la acción de una cuerda, atada a un zapato del ejecutante, quien baila acrobáticamente.
Nace en Valparaíso. El Instrumento fue inventado por una mujer y después se extendió hacia la zona central y fue en Santiago donde surgió la idea de acompañar al organillero. En la década de 1930 el organillero era acompañado por otros personajes como el fotógrafo, el suplementero, el afilador de cuchillos, el farolero que indicaba la hora. A medida que pasó el tiempo, cada personaje se fue independizando. El fotógrafo se quedó en las plazas, el que daba la hora desapareció por razones obvias: se masificó el reloj. El Afilador de cuchillos siguió solo por los barrios y de igual forma lo hizo el organillero. Sólo hasta la década de 1960 apareció el chinchinero y empiezan a trabajar como grupo, representando la cultura y tradiciones del pueblo chileno.
Los chinchineros suelen recorrer las calles, acompañados por un organillero, quien posee un organillo, instrumento a base de aire que se hace funcionar con una manivela. Mientras el organillero toca, el chinchinero toca y baila lo que el organillero está interpretando: Fox-Trot, Vals, tango y Cueca.
Muchas veces los chinchineros callejeros venden remolinos u otros juguetes para los niños. También es común ver a una pareja de chinchineros compuesta por padre e hijo.
Ahora ambos instrumentos se han unido para entretener alegremente a todos los rincones de Chile con su música, para el deleite de todos, sobretodo de los niños, tradición que hasta el día de hoy se mantienen con el traspaso de este lindo elemento musical a las nuevas generaciones para que preserven y mantengan la tradición de este deleite musical que les vamos a presentar, con una familia de organilleros y chinchineros que mantienen la tradición musical popular por más de cuatro generaciones, la Familia Lizama, también el tema La Jardinera, luego Don Javier, un conocido organillero que ha recorrido todo Chile con su Organillero, que lo disfruten.


abril-ale dijo
Saludos al blog musical orquestado desde Nicaragua.
Besoooos. ;)
15 Septiembre 2010 | 09:00 PM